A veces me preguntan por qué disfruto tanto de mi trabajo, o por qué sigo sintiendo esa mezcla de nervios e ilusión cuando empiezo un proyecto nuevo. La respuesta, aunque suene sencilla, está en las personas. Porque, detrás de cada marca, de cada tienda, de cada web… hay historias reales, con retos, sueños, dudas y hasta cafés de media tarde buscando inspiración.
Hoy quiero compartir contigo tres lecciones que me han dejado los clientes y los proyectos a los que he acompañado durante estos años. Si tienes un negocio —o sueñas con tenerlo—, probablemente te sientas identificado con alguna. Y si alguna vez has sentido que “el copy no es para ti” o que nadie te entiende cuando hablas de tu proyecto, espero que este artículo te ayude a verlo todo con otros ojos… y con ganas renovadas.
Cómo ayuda el copywriting a empresas pequeñas o negocios personales
Muchos creen que el copywriting está reservado para grandes marcas o campañas espectaculares, pero lo cierto es que los textos que de verdad venden y conectan son los que más necesita la gente como tú y como yo. He visto negocios familiares despegar solo por cambiar la forma de contar lo que hacen, profesionales independientes que han llenado su agenda solo porque por fin su web “sonaba a ellos”, y tiendas online pequeñas que han multiplicado su comunidad solo por atreverse a hablar de tú a tú.
El copywriting, al final, es mucho más que escribir bonito. Es ponerle palabras a todo eso que ya eres, pero que aún no sabías cómo explicar. Es encontrar el modo de transmitir tu valor, tu historia, tus razones… y hacerlo de forma que la gente entienda (y sienta) por qué debería elegirte a ti.
Cuáles son los errores más comunes de copy en empresas (y cómo puedes evitarlos)
A lo largo del tiempo he detectado patrones que se repiten en muchos negocios, sean grandes o pequeños. El más habitual es intentar sonar “importante” o “profesional” a costa de perder cercanía. Se abusa de frases hechas, de palabras grandilocuentes (“líderes en el sector”, “compromiso con la excelencia”) … y al final el mensaje suena igual que el de la competencia.
El segundo error es querer contar todo de golpe, pensando que así el cliente lo entenderá todo y elegirá mejor. Lo cierto es que menos es más: cuando los textos son claros, directos y humanos, todo resulta más fácil (para ti y para quien te lee).
Y, por último, muchas veces se olvida el para qué: escribir sin tener claro a quién te diriges ni qué acción quieres que realice la persona que te lee. Una web, un email o una newsletter deben tener un propósito, aunque sea tan sencillo como que te conozcan un poco mejor.
¿Mi consejo? Lee tus textos en voz alta. Si suenan como tú hablarías con un cliente en una cafetería, vas por buen camino. Si no, es hora de ajustar el rumbo.
Cómo adaptar el tono y el mensaje al sector de tu negocio
No existen fórmulas universales: lo que funciona en un estudio de yoga no es lo mismo que en un despacho de abogados o una tienda gourmet. Pero sí hay un punto en común: cada sector tiene su propio lenguaje, y cada cliente espera sentirse comprendido.
Lo importante es observar, escuchar y dejarte llevar un poco por la intuición. He trabajado con marcas que necesitaban un lenguaje muy técnico, pero también con negocios donde lo que marcaba la diferencia era la calidez o incluso el sentido del humor. La clave está en no forzar nada y en buscar siempre la naturalidad.
A veces, para conseguirlo, basta con cambiar un par de palabras, contar una anécdota real o atreverse a escribir como piensas (y no como crees que “debería sonar” una web). No temas mostrar tu personalidad. Al contrario: es tu mejor baza para que te recuerden y te elijan.
Por dónde empezar si nunca has trabajado el copy de tu negocio
Lo más importante es dar el primer paso, aunque no sepas por dónde empezar. Puedes comenzar revisando tu página principal, tu presentación o tu sección “Sobre mí”. Pregúntate:
- ¿Esto refleja quién soy y lo que quiero transmitir?
- ¿Lo entendería alguien que no conoce mi sector?
- ¿Me sentiría orgulloso de leerlo en voz alta delante de un cliente?
Si la respuesta no es clara, no pasa nada. Todos hemos estado ahí. El siguiente paso puede ser buscar inspiración en otras webs que admires, tomar nota de lo que te gusta y empezar a experimentar. Y si ves que se te hace cuesta arriba, aquí me tienes para acompañarte.
Preguntas frecuentes sobre copywriting para empresas
No, pero sí hace falta querer comunicar de verdad y estar dispuesto a mirar tu negocio desde fuera. La creatividad no es solo inventar frases bonitas: es saber encontrar las palabras que conectan con tus clientes.
A veces los resultados son inmediatos (más contactos, más suscriptores, más ventas), y otras llevan algo más de tiempo. Pero lo que sí te aseguro es que una voz bien afinada siempre deja huella.
Lo importante es ser coherente con lo que eres y con lo que prometes. Si tu voz refleja tu personalidad y tus valores, atraerás al tipo de clientes que encajan contigo.
Por supuesto. De hecho, en sectores técnicos es donde más se agradecen textos claros, humanos y cercanos. Traducir lo complicado en sencillo es un arte… y es lo que hace que te entiendan (y te elijan).
Sí, pero sin obsesionarse. Es bueno revisar de vez en cuando para asegurarte de que siguen reflejando tu evolución. Un negocio que crece también cambia la forma en la que cuenta su historia.
Cada cliente, una historia; cada historia, una oportunidad
Detrás de cada café, cada reunión, cada proyecto, he aprendido que lo que de verdad nos conecta no son solo los productos o los servicios, sino las historias que nos contamos. Si alguna vez has sentido que te gustaría transmitir mejor lo que haces, o que nadie acaba de captar la esencia de tu negocio, déjame ayudarte a encontrar las palabras justas. Contáctame. Juntos, podemos hacer que tu historia sea la que otros quieran compartir.



