Landing pages que convierten: los elementos no negociables para que tu web venda más

landing pages que convierten

Si hay un rincón de la web en el que cada detalle cuenta, es en una landing page (página de aterrizaje).

Me encuentro a menudo con empresas que invierten tiempo y recursos en conseguir visitas, pero que luego ven cómo esas visitas se esfuman sin dejar ni rastro. ¿El motivo? Muchas veces, una landing page poco clara, confusa o que no invita realmente a dar el siguiente paso.

La buena noticia es que crear landing pages que convierten no es una cuestión de magia ni de fórmulas secretas. Es cuestión de entender qué busca tu cliente y de ponerlo lo más fácil posible, con honestidad, claridad y una estructura pensada para guiar al visitante hacia la acción.

Hoy quiero contarte cuáles son esos elementos imprescindibles, cómo puedes aplicarlos a tu proyecto y, sobre todo, por qué una landing page bien trabajada puede ser el cambio que necesitas para empezar a vender más… y mejor.

¿Cuántos elementos debe tener una landing page?

A veces nos dejamos llevar por la tentación de añadirlo todo: textos largos, testimonios, imágenes, vídeos, mil botones… Y el resultado suele ser el contrario al esperado: el visitante se pierde y se va sin hacer nada.

Una landing page efectiva es simple, directa y está centrada en un único objetivo.

Los elementos imprescindibles son pocos, pero deben estar bien pensados:

  • Un titular claro que explique lo que ofreces (y lo que gana el cliente).
  • Un breve texto de apoyo, donde quede clara la propuesta de valor.
  • Uno o dos puntos que refuercen la confianza (pueden ser testimonios, datos o garantías).
  • Un formulario o botón de acción bien visible (y sin distracciones).
  • Un cierre amable que refuerce la decisión de actuar.

Recuerda: menos es más, pero no te dejes nada esencial fuera. Cada elemento debe tener un propósito y ayudar al visitante a entender por qué merece la pena dar el paso.

¿Dónde colocar la CTA para conseguir mejores conversiones?

La CTA (Call To Action), la famosa llamada a la acción, es el corazón de cualquier landing page que convierte.
La clave está en colocarla en el momento justo, cuando el visitante ya ha entendido el valor de tu propuesta y está listo para avanzar. Un error común es esconderla o, por el contrario, mostrarla tantas veces que pierde fuerza.

Mi recomendación:

  • La primera CTA debe estar visible “de un vistazo”, nada más cargar la página.
  • Si el texto es algo más extenso, añade una segunda CTA al final, cuando ya has resuelto posibles dudas.
  • El mensaje del botón debe ser claro, directo y orientado a beneficio (“Quiero mi guía gratis”, “Solicitar presupuesto”, “Reserva tu plaza”…).

Y recuerda: una buena CTA nunca deja al visitante dudando sobre lo que ocurrirá después. Cuanto más transparente y amigable, mejor.

¿Qué pruebas A/B son útiles en landing pages?

Puede que hayas oído hablar de las pruebas A/B, pero no se trata de complicarse la vida. Las pruebas más sencillas (y efectivas) suelen centrarse en cambiar el titular, el texto del botón o el orden de los elementos.
La idea es ver cuál de las versiones consigue más respuestas, sin perderte en detalles técnicos.

¿Un truco que suelo aplicar? Cambiar una sola cosa cada vez y medir durante unos días. Así, puedes saber si un titular más directo o un botón diferente hace que más personas te contacten. La clave está en no obsesionarse, pero sí en tener curiosidad y estar abierto a mejorar poco a poco.

¿Cómo diseñar una landing page si lo que ofrezco es un servicio (no un producto)?

Muchos piensan que las landing pages solo funcionan para vender productos concretos, pero nada más lejos de la realidad.

Si tu servicio resuelve un problema, responde a una necesidad o facilita la vida del cliente, una landing page clara puede ser tu mejor aliada.

Pon el foco en explicar, desde el principio, el beneficio principal que ofreces y qué cambia en la vida de tu cliente si te elige. Usa ejemplos, testimonios o incluso un breve caso real para dar confianza.

Y, sobre todo, utiliza un lenguaje cercano, evita tecnicismos y deja claro qué ocurrirá después de dejar los datos (una llamada, un email, una primera sesión…).

El objetivo es que la persona sienta que dar el paso es fácil y que va a recibir una respuesta a medida.

Preguntas frecuentes sobre landing pages que convierten

1. ¿Qué extensión es ideal para una landing page?

La extensión depende de la complejidad de lo que ofreces, pero suele funcionar mejor lo breve, visual y fácil de escanear. Si necesitas explicar mucho, hazlo en apartados cortos y directos.

2. ¿Cuántas CTAs son recomendables?

Lo ideal es una principal y, si el texto es largo, repetirla al final. No conviene saturar la página con demasiadas llamadas a la acción.

3. ¿Cómo saber si mi landing page está bien orientada?

Cuando las personas que llegan entienden a la primera qué ofreces, para quién es y cómo pueden conseguirlo. Si tienes dudas, pide a alguien ajeno que lea la página y te diga qué entiende y qué le anima (o no) a actuar.

4. ¿Puedo tener varias landing pages para diferentes públicos?

Sí, de hecho, es una de las mejores estrategias. Así puedes adaptar el mensaje a cada necesidad y mejorar la conversión.

5. ¿Es necesario incluir testimonios o solo vale con un buen texto?

Los testimonios ayudan mucho a generar confianza, pero no son imprescindibles. Si aún no tienes, céntrate en explicar bien el beneficio y la propuesta de valor. A medida que consigas resultados, puedes ir añadiendo experiencias reales de clientes.

Una buena landing page es tu mejor puerta de entrada

Crear landing pages que convierten no es cuestión de suerte ni de fórmulas mágicas. Es cuestión de claridad, empatía y ganas de ayudar a quien llega buscando una solución.

Si crees que tu web podría convertir más, o quieres revisar juntos esa página clave para tu negocio, escríbeme. A veces, los mayores cambios empiezan afinando lo más sencillo.

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